Gürtel

Lo más pasmoso del goteo de corruptelas, que una tras otra han ido aflorando en las instituciones hasta descollar en el caso Gürtel (cuyos trajes sólo son la punta del iceberg), es la cara dura de algunos políticos, que sin sonrojarse dicen no saber nada, aunque son ellos los “presuntos” responsables. Esto vendría a ser como si al conductor de un autobús le bastara con decir que él no sabía que las ruedas traseras estaban aplastando a un niño para quedar impune, lo cual daría un claro ejemplo a los demás conductores, que lo imitarían.


Opino que, como quiera que los cargos públicos cobran por sus servicios, su responsabilidad en los hechos acaecidos bajo su mandato es incuestionable, y que su impunidad supone un claro estímulo para este tipo de actitudes. Da a entender que su juramento es una engañifa, un fraude cuya dejación resulta gratis, una especie de jocosa mojiganga para divertimento de los elegidos, que de hecho, están por encima de la ley.


Lamentable

Desde hace tiempo, pienso aquello de “que Dios nos coja confesados”, en cuanto hay que hacer uso de algunos de los servicios dependientes de la Generalitat Valenciana. Y es que hace tiempo que la Administración autonómica hace aguas por todos lados. Es la autonomía más endeudada del país, tanto, que pasarán muchas legislaciones hasta poder sanear las cuentas públicas. Y lo peor es que ese gran gasto se ha invertido en grandes obras y eventos que se han convertido en pan para ayer y hambre para hoy.


Nada se sabe de la ciudad de las lenguas o del cine… ¿Qué ocurre con Terra Mítica? Es un pozo sin fondo de gastos. ¿Cuánto costó la visita de 24 horas de Benedicto XVI de más de un millón de euros? ¿Por qué las obras de Santiago Calatrava cuestan 15 veces más de lo presupuestado? ¿Cuánto costó hacer el nuevo circuito de la Fórmula 1 en Valencia? ¿Cuánto costó celebrar el evento de la America’s Cup?


A cambio, ¿qué tenemos en la Comunidad Valenciana, aparte de las arcas vacías? Unos servicios desmantelados y pésimos: colapso en urgencias, largas listas de espera, barracones en vez de institutos y colegios, las mayores tasas de fracaso escolar, boicot a la Ley de Dependencia, miles de personas sin cobrar las ayudas… Por si fuera poco, ahora tenemos al presidente, a varios altos cargos de la Administración, y a importantes dirigentes del PP imputados por la presunta comisión de varios delitos de cohecho…


Como decía al principio, que Dios nos coja confesados.